lunes, 30 de noviembre de 2015

Más humanidad







Erik PikersgillRemoved






Bansky




Hemos progresado muy deprisa, pero nos hemos encarcelado a nosotros mismos. El maquinismo, que crea abundancia, nos deja en la necesidad. 
Nuestro conocimiento nos ha hecho cínicos. Nuestra inteligencia, duros y secos. 
Pensamos demasiado, sentimos muy poco. 
Más que máquinas necesitamos más humanidad.


Charles Chaplin, El gran dictador (1940)


lunes, 9 de noviembre de 2015

Inolvidable



La guitarra me ha ofrecido la capacidad de poder expresarme sin utilizar la palabra








En la vida hay amores que nunca
pueden olvidarse.
Imborrables momentos que siempre guarda el corazón.

Porque aquello que un día nos hizo
temblar de alegría,
es mentira que hoy pueda olvidarse con un nuevo amor.

He besado otros labios buscando nuevas ansiedades.
Y otros brazos extraños me estrechan
llenos de emoción.
Pero sólo consiguen hacerme
recordar los tuyos.

Inolvidablemente vivirán en mí.







Francisco Moreno Galván



16 de noviembre, Día Internacional del Flamenco


lunes, 26 de octubre de 2015

Pequeños MIEDOS





LA CASA HECHIZADA

-¿Está hechizada? -pregunté.
El posadero me miró, sacudió la cabeza y respondió:
-Yo no digo nada.
-¿Entonces lo está?
-¡Bueno!... Yo no dormiría en ella -me espetó el posadero en un arranque de franqueza que tenía la apariencia de la desesperación.
-¿Y por qué no?
-Si me gustara que sonaran todas las campanas de la casa sin que nadie las tocara; y que golpearan todas la puertas de la casa sin que nadie llamara en ellas; y escuchar todo tipo de pasos sin que ningún pie la recorriera; pues bien, entonces sí dormiría en esa casa -explicó el posadero.

Charles Dickens


UNA Y MIL VECES (Escoge el final)

Me ha ocurrido -lo sabes- desde siempre. Vuelvo una y mil veces sobre mis pasos para comprobar que he cerrado el coche. Abro una y otra vez la puerta de casa para cerciorarme de que dejo las luces apagadas; me echo la mano al bolsillo casi compulsivamente para asegurarme de que ahí siguen la cartera, las llaves...

Comprende entonces que te abandone en mitad de la noche, en medio de un -son, amor, tan reales- beso, de una caricia; que te deje, tesoro, desconcertada, abrazando el aire y cruce la ciudad hasta aquí para que una lápida me confirme una y mil veces

1. que estoy muerto.
2. que estás muerta.

Aster Navas

EL POZO

Mi hermano Alberto cayó al pozo cuando tenía cinco años.
Fue una de esas tragedias familiares que sólo alivian el tiempo y la circunstancia de la familia numerosa.
Veinte años después mi hermano Eloy sacaba agua un día de aquel pozo al que nadie jamás había vuelto a asomarse.
En el caldero descubrió una pequeña botella con un papel en el interior.
"Este es un mundo como otro cualquiera", decía el mensaje.

Luis Mateo Díez


Una mujer está sentada sola en su casa. Sabe que no hay nadie más en el mundo: todos los otros seres han muerto. Golpean a la puerta. 

Thomas Bailey Aldrich 


LA ÚLTIMA CENA

El conde me ha invitado a su castillo. Naturalmente yo llevaré la bebida.

Ángel García Galiano

PEQUEÑOS CUERPOS

Los niños entraron a la casa y destrozaron las jaulas. La mujer encontró los cuerpos muertos y enloqueció. Los pájaros no regresaron.
Triunfo Arciniegas

DESPUÉS DE LA GUERRA
El último ser humano vivo lanzó la última paletada de tierra sobre el último muerto. En ese instante mismo supo que era inmortal, porque la muerte sólo existe en la mirada del otro.
Alejandro Jodorowski

FANTASMA TRADICIONAL
En mitad de la noche, la sábana se despertó y salió a trabajar.
Eugenio Mandrini

DESINENCIA
Cuando estaba escribiendo el cuento más breve de su vida, la muerte escribió otro más breve todavía: ven.

Juanjo Ibáñez

A PRIMERA VISTA
Verse y amarse locamente fue una sola cosa. Ella tenía los colmillos largos y afilados. Él tenía la piel blanda y suave: estaban hechos el uno para el otro. 
Poli Délano

SON SUEÑOS
El "coco" cada noche venía a visitarme, a cantarme y darme las buenas noches. Después se iba. Una noche no se presentó y extrañamente me asusté...
Maribel Lara Medina
Primer premio del II Concurso de Microrrelatos IES Jándula


jueves, 24 de septiembre de 2015

Ahí abajo




Rota sobre el arcoiris,
descubro que la lluvia
es mi única coraza.
De noche se me forman
piscinas en el hombro,
mientras cuento mis pecas.

De mañana, imagino
que buceo en ellas:
que mi nuez es esponja,
que escribo mis poemas
con la ruina de nadie.
En el fondo de todo
-cuyo cielo es trapecio-
mi cuello de botella
se empequeñece y ríe,
con un mensaje dentro:
salir jamás de aquí,
hormiga a pata coja.

O tumbada en añil:
mi barbilla es cruel
y araña el imperdible
que sujeta mis botas,
o me arranco de cuajo
el punzón que me aferra
al balcón, y me asomo.
He estado ahí abajo.
Golpeo el techo y llueve.
Diluvia mi cabello:
la lluvia es mi defensa;
éste, mi himno acuático.

He estado ahí abajo.
Abajo, más profunda.
Donde puedo estar sola.
Incluso más abajo,
incrustada en el fondo
del agua o de la tierra.
Trenzas destartaladas:
soy muñeca de sucio
trapo, pisoteada,
rota sobre el arcoiris.


Elena Medel, Candy


domingo, 5 de abril de 2015

Y tú, ¿qué haces con ellos?




1. Dibujar corazones en los márgenes de las páginas impares.

2. Forrarlo de papel de colores y que nadie sepa qué estamos leyendo.

3. Guardar fotos antiguas entre sus páginas.

4. Usarlo como almohada en una siesta de playa.

5. Dejar que nuestros dedos conjuren el azar y lo abran en cualquier página.

6. Desnudarlo ansiosamente de su funda de plástico.

7. Secar entre sus hojas pétalos de flores.

8. Imprimir en él nuestro ADN al pasar página ensalivando la yema de los dedos.

9. Hundir entre sus páginas ese marcador que nos regaló nuestro mejor amigo.

10. Hacer que todo el mudo corra a leerlo publicando su título en una Lista de Libros Prohibidos.

11. Permitirse el lujazo de comprarlo en pasta dura aunque nos cueste un riñón.

12. Esconder dentro los billetes ahorrados a fuerza de pequeños sacrificios.

13. Arrancarle las hojas que nos han resultado absolutamente infumables.

14. Encontrar en su interior, al releerlo, una olvidada y vieja carta de amor.

15. Escribir primorosamente nuestro nombre y la fecha en la primera página.

16. Cotillear los fragmentos que otro lector subrayó incautamente.

17. Utilizarlo como sustituto de esa pata rota de la cama.

18. Prometer, apoyando una mano sobre él y otra en el corazón, que nunca más volveremos a hacerlo.

19. Imprimirle la huella de un beso en la última página.

20. Ahorrar unos cuantos euros comprando la edición de bolsillo.

21. Camuflarlo dentro de las hojas del cuaderno de matemáticas.

22. Personalizarlo con un ex libris misterioso y único.

23. Cambiarlo por otro en una librería de libros usados.

24. Llevarlo bajo el brazo como un complemento más de nuestro atuendo.

25. Envenenar sus hojas con una pócima mortal al estilo de El nombre de la rosa.

26. Devorarlo con indolencia mientras nos damos un baño.

27. Colocarlo sobre otros libros a modo de columna o de escultura.

28. Olisquear el perfume de su último lector.

29. Dormirnos con él entre las manos.

30. Darnos el gustazo de ser egoístas y no prestárselo a nadie.

31. Arrojarlo hoja a hoja por la ventanilla del tren, como dicen que hacía Cortázar.

32. Servir de alimento a un cachorrito de pastor alemán con inquietudes bibliófilas.

33. Marcar con lápiz rojo esas líneas que nos han impactado.

34. Volvernos locos intentando averiguar en qué lugar de nuestra biblioteca lo habíamos situado.

35. Olerlo recién comprado para disfrutar de su aroma.

36. Pasearlo de un lugar a otro sin llegar jamás a abrirlo.

37. Lanzárselo a nuestro hermano a la cabeza para que deje de molestarnos.

38. Olvidarlo en el autobús y echarlo de menos.

39. Hojearlo distraídamente, dejando pasar el tiempo.

40. Aplastar con él sin piedad a un mosquito impertinente.

41. Marcar algunas letras y crear un mensaje cifrado.

42. Descubrir entre sus páginas arena de las vacaciones del pasado verano.

43. Escribir en él nuestro número de teléfono y regalárselo a esa persona de la que nos hemos enamorado.

44. Alimentar el fuego de la chimenea en caso de escasez de combustible .

45. Gastar una pasta en encuadernarlo en piel sólo porque nos gusta acariciar su lomo.

46. Abrirlo por la última página y devorar con ansiedad el final por adelantado.

47. Secarlo encima del radiador después de una traicionera tormenta.

49. Transformar mágicamente una impersonal habitación de hotel en nuestra casa.

48. Dejarlo en un banco del parque para que alguien lo encuentre.

50. Volver a leerlo y comprobar que, nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.







Abril, mes del libro en el IES Jándula



domingo, 15 de marzo de 2015

Cada noche




El tamaño de los monstruos dependerá del miedo que les tengas. Si te sientes valiente, verás al monstruo pequeño y cobarde...

Y a partir de entonces, las dos dejaban caer su brazo, cada noche.
Cada noche.

Santi Balmes, Yo mataré monstruos por ti





domingo, 15 de febrero de 2015

Andalucía de cuento y chirigotas




Érase una vez
una gran región
que tenía por nombre Andalucía,
donde en carnaval
todos los años igual,
los mismos piropos le decían;
la Cenicienta,
la que siempre a sus hermanas
le limpió la casapuerta;
Bella Durmiente,
que durmió cuarenta años
y todavía no está despierta;
Reina Mora
donde el cielo brilla,
eres un sitio para vivir de Campanilla.
Si hubiera trabajo aquí
tú serías el país, País de las Maravillas.
A mí qué más me da,
si luce la Blanca nieve
por las sierras de "Graná",
si tu gente calló
igual que la Sirenita
cuando se quedó sin voz.
Qué más da,
si eres Bella, qué más da,
si a mi Princesa Gitana
le ha tocado la China.
Andaluz,
¡ay, mi Indígena del sur!
todavía en España,
déjame que te recuerde,
nos tachan de flojos
y nos siguen poniendo verdes.






Escúchame niño, atiende enseguida, 
vamos a contarte algo necesario.
Esto va a servirte para toda la vida,
vamos a enseñarte el abecedario.
Con la A aprenderás a amar,
pero sin B no hay beso con el que besar.
Con cariño, calma y corazón
debes dárselo con decisión.
Escaquéate, escapa y evita
a la fémina, fácil, falsa y figurita,
a la gente con guita que te grita,
al hombre del hogar en el que habita
si insulta, si te ignora o si te irrita.
No jures juramentos, no jures jamás,
no seas un kamikaze y un kilo pases de los demás.
Los libros te harán libre,
mima tu material
nunca seas un nini,
ni un niño ñoño al que engañar.
Si has ofendido a otro
pues pídele perdón,
quiere a los que te quieran,
respeta razas y religión.
No seas siempre un santo,
ten tus tonterías,
que de un único uso
se vive la vida.
Tú ponle una X a la hipocresía.
Ya termino, ya acabo en un periquete,
y aprovecha el privilegio de poder ir al colegio
y de no ser un zoquete.



28 de febrero, Día de Andalucía


domingo, 18 de enero de 2015

I AM LORD VOLDEMORT





- Bueno -dijo Ryddle sonriendo-, ¿cómo es que un bebé sin un talento mágico extraordinario derrota al mago más grande de todos los tiempos? ¿Cómo escapaste sin más daño que una cicatriz, mientras que Lord Voldemort perdió sus poderes?

En aquel momento apareció un extraño brillo rojo en su mirada.

- ¿Por qué te preocupa cómo me libré? -dijo Harry despacio-. Voldemort fue posterior a ti.

- Voldemort -dijo Ryddle imperturbable- es mi pasado, mi presente y mi futuro, Harry Potter...

Sacó del bolsillo la varita de Harry y escribió en el aire con ella tres resplandecientes palabras:

TOM SORVOLO RYDDLE

Luego agitó la varita y las letras cambiaron de lugar:

  SOY LORD VOLDEMORT  



J.K. Rowling, Harry Potter y la cámara secreta